Colección Bicentenaria y Sai Baba
Por: Mariano Herrera
El pluralismo y el respeto a las diferencias de ideas y pensamientos son condiciones de existencia de la democracia. Desde esa perspectiva, los libros de texto de la Colección Bicentenaria tienen rasgos antidemocráticos.
Las familias de los alumnos y los alumnos son libres de escoger su religión. Algunos son evangélicos, otros católicos, los hay musulmanes y judíos y también hay agnósticos y ateos. Por eso la educación es y debe ser laica. Para respetar las opciones religiosas de todas las personas. Igualmente, tanto la Constitución como la Ley Orgánica de Educación prohiben todo tipo de proselitismo político en educación. La democracia es respeto por las diferentes opciones ideológicas y políticas. Así como no es obligatorio ser evangélico ni ateo, tampoco es obligatorio ser revolucionario, socialista ni adeco. No obstante, en la primera página de todos los libros de texto, aparece un listado con los créditos y las autoridades del gobierno. El primer lugar lo ocupa esta frase: "Hugo Chávez Frías, Comandante Supremo de la Revolución Bolivariana". Luego le siguen los nombres del actual presidente y de todos los ministros. Al final, los responsables de la colección y por último los autores de cada libro. Eso es anti democrático y genera culto a la personalidad.
Ningún gobierno anterior había puesto el nombre de presidentes fallecidos como comandantes de nada. Eso es típico de los estados y gobiernos religiosos y es expresión de culto a la personalidad. Como dije anteriormente, la libertad de cultos es obligatoria constitucionalmente en Venezuela y, por lo tanto, imponer cualquier culto, incluso el de un personaje político, tiene carácter religioso y está prohibido, si queremos ser obediente de la Constitución, demócratas y republicanos. Estamos en una república laica, libre de todo tipo de culto obligatorio e impuesto. Si en la portada se escribiera, el nombre de Cristo y de la Virgen, o Sai Baba, o Buda, o Krishna sería inaceptable para quienes hoy defienden que se mantenga el actual titular de portada con el comandante supremo. Peor sería si el titular dijera "el demócrata mayor Rómulo Betancourt", lo cual sería equivalente, porque se trata de un presidente fallecido y sin duda hoy apreciado por muchos venezolanos, tan venezolanos como los que admiran a Chávez.
La mayoría de los alumnos y sus familiares estarán muy agradecidos al recibir de manera gratuita esos libros de texto, en los cuales está presente ese culto a la personalidad y muchas otras manipulaciones y falsedades históricas y sociales, todas orientadas a favorecer la opción política e ideológica del actual gobierno. Pero así como no son aceptables ni el culto a la personalidad ni la manipulación parcial de los hechos históricos, usados como propaganda y proselitismo, hay otra cosa que tampoco es aceptable. Y es que el gobierno ha dicho que esos libros de texto son obligatorios y exclusivos. Es decir que no se pueden usar otros. La educación del siglo XXI requiere diversidad de fuentes de conocimiento y de información y diversidad de materiales didácticos. El pensamiento único e impuesto ni es democrático ni es inteligente.
lunes, 21 de octubre de 2013
lunes, 14 de octubre de 2013
Colección Bicentenaria y pensamiento único
Publicado en Tal Cual el lunes 14 de Octubre de 2013
Por: Mariano Herrera
La colección Bicentenaria está siendo distribuida a todos los alumnos de las escuelas oficiales de nuestro país. Serán usados como libros de texto para la Educación, Primaria y Media. De modo que hay varios títulos por grado: Lengua, Matemática, Ciencias Sociales y Ciencias Naturales, en Primaria. En Media se suman a los títulos de Primaria, títulos de Educación Artística y Educación para la Salud.
Los libros de texto son el verdadero curriculum. Esto es ya un primer asunto que llama la atención puesto que el Ministerio de Educación está a punto de convocar una consulta para cambiar el actual curriculum de Educación Básica. Y una primera observación es que no están adecuados ni al del año 1997 de Educación Básica ni al curriculum llamado bolivariano. Sus contenidos presentan dos características: Una que el nivel de exigencia por grado es muy bajo. Y en segundo lugar, en muchas oportunidades, las lecturas, los ejercicios o los ejemplos, son manipulaciones para ensalzar al actual régimen o para hacer culto a la personalidad. Baste decir que la primera página de todos los libros de Primaria presentan un listado de las autoridades actuales gubernamentales y el primero en la lista reza así: “Hugo Chávez Frías, Comandante Supremo de la Revolución Bolivariana”.
Por otro lado, muchos ejemplos son publicidad para programas como Mercal, las misiones y hasta el PAE, cuyo origen se remonta al gobierno de Caldera II. En cuanto a la manipulación y propaganda, como ejemplo podemos citar la siguiente frase de la página 48 del libro de Ciencias Sociales de 4° grado: “En Latinoamérica sólo hay dos países declarados por la ONU “territorio libre de analfabetismo”: Venezuela en el año 2006, gracias a la Misión Robinson 1, y Cuba que lo erradicó en 1962.” La falsedad es doble. Primero: La UNESCO no declara a ningún país territorio libre de analfabetismo y sus autoridades lo han reiterado muchas veces. Lo dijo un funcionario de UNESCO, afín a este régimen y no fue una declaración institucional. Segundo: La verdad es que el analfabetismo en Venezuela es de casi 4,6%, es decir, 1.039.000, según el censo de 2.011. De manera que es falso que se haya erradicado el analfabetismo.
La educación hoy en día tiene que adaptarse al siglo XXI. La información y el conocimiento no proceden de un lugar único y exclusivo. Existen muchas fuentes, entre las que destacan multitud de publicaciones especialmente hechas para escolares, y, por supuesto, internet y todo lo disponible vía electrónica. De modo que imponer un texto único y exclusivo es una falta grave tanto para la necesaria diversidad de fuentes de información que está disponible y que los alumnos tienen que conocer, como desde el punto de vista educativo, que requiere que haya la mayor diversidad pedagógica y de recursos didácticos para lograr la motivación y la asimilación del aprendizaje.
Los autores de los libros son conocidos y con experiencia en diseño de libros de texto escolares. Lamentablemente se prestaron para un proyecto de imposición ideológica y de pensamiento único. La falta de escrúpulos se impone de arriba hacia abajo.
Por: Mariano Herrera
La colección Bicentenaria está siendo distribuida a todos los alumnos de las escuelas oficiales de nuestro país. Serán usados como libros de texto para la Educación, Primaria y Media. De modo que hay varios títulos por grado: Lengua, Matemática, Ciencias Sociales y Ciencias Naturales, en Primaria. En Media se suman a los títulos de Primaria, títulos de Educación Artística y Educación para la Salud.
Los libros de texto son el verdadero curriculum. Esto es ya un primer asunto que llama la atención puesto que el Ministerio de Educación está a punto de convocar una consulta para cambiar el actual curriculum de Educación Básica. Y una primera observación es que no están adecuados ni al del año 1997 de Educación Básica ni al curriculum llamado bolivariano. Sus contenidos presentan dos características: Una que el nivel de exigencia por grado es muy bajo. Y en segundo lugar, en muchas oportunidades, las lecturas, los ejercicios o los ejemplos, son manipulaciones para ensalzar al actual régimen o para hacer culto a la personalidad. Baste decir que la primera página de todos los libros de Primaria presentan un listado de las autoridades actuales gubernamentales y el primero en la lista reza así: “Hugo Chávez Frías, Comandante Supremo de la Revolución Bolivariana”.
Por otro lado, muchos ejemplos son publicidad para programas como Mercal, las misiones y hasta el PAE, cuyo origen se remonta al gobierno de Caldera II. En cuanto a la manipulación y propaganda, como ejemplo podemos citar la siguiente frase de la página 48 del libro de Ciencias Sociales de 4° grado: “En Latinoamérica sólo hay dos países declarados por la ONU “territorio libre de analfabetismo”: Venezuela en el año 2006, gracias a la Misión Robinson 1, y Cuba que lo erradicó en 1962.” La falsedad es doble. Primero: La UNESCO no declara a ningún país territorio libre de analfabetismo y sus autoridades lo han reiterado muchas veces. Lo dijo un funcionario de UNESCO, afín a este régimen y no fue una declaración institucional. Segundo: La verdad es que el analfabetismo en Venezuela es de casi 4,6%, es decir, 1.039.000, según el censo de 2.011. De manera que es falso que se haya erradicado el analfabetismo.
La educación hoy en día tiene que adaptarse al siglo XXI. La información y el conocimiento no proceden de un lugar único y exclusivo. Existen muchas fuentes, entre las que destacan multitud de publicaciones especialmente hechas para escolares, y, por supuesto, internet y todo lo disponible vía electrónica. De modo que imponer un texto único y exclusivo es una falta grave tanto para la necesaria diversidad de fuentes de información que está disponible y que los alumnos tienen que conocer, como desde el punto de vista educativo, que requiere que haya la mayor diversidad pedagógica y de recursos didácticos para lograr la motivación y la asimilación del aprendizaje.
Los autores de los libros son conocidos y con experiencia en diseño de libros de texto escolares. Lamentablemente se prestaron para un proyecto de imposición ideológica y de pensamiento único. La falta de escrúpulos se impone de arriba hacia abajo.
lunes, 30 de septiembre de 2013
El gobierno se aprovecha de la pobreza
Por: Mariano Herrera
Publicado en el diario Tal Cual el lunes 30 de septiembre de 2.013
Los del gobierno se vanaglorian de haber sido paladines de
la justicia social y de que ya casi no hay pobreza en Venezuela. Pero algunos
indicios apuntan hacia otra realidad. Por ejemplo, en las escuelas oficiales
aumenta la inasistencia de los alumnos el día o los días en los que no hay
comida por fallas del Programa de Alimentación Escolar (PAE), (que dicho sea de
paso es un programa heredado de la gestión del Ex-Ministro de Educación y muy
apreciado amigo y colega Antonio Luis Cárdenas). Miles de familias no disponen
de recursos suficientes para alimentar a sus hijos y cuentan casi
exclusivamente con la comida en la escuela. De la misma manera es necesario
apoyar a las familias con dotación de morrales y uniformes escolares, así como
de libros de texto. Se habla de 35 millones de libros de texto. Este gasto
gigantesco del gobierno se explica porque las familias tampoco tienen dinero
para comprarlos. 15 años de “revolución” no han liberado a millones de personas
de la pobreza y siguen dependiendo del gobierno para necesidades básicas.
Lo peor es que no regalan nada gratis. Por ejemplo, en los
libros de texto que dicen que entregarán este años escolar, hay un exagerado
culto a la personalidad del presidente difunto y un afán de inculcar lo bueno
del programa de gobierno del PSUV, mintiendo inclusive cuando, por ejemplo,
afirman en el libro de Ciencias Sociales de 6° grado que el PAE es obra de
Chávez. Otra manipulación histórica se delata cuando, en ese mismo libro, 9 periodos presidenciales se trataron en 20 páginas,
mientras que el del ex presidente Chávez abarcó 26. También limitan la
autonomía y la libertad de cátedra de los docentes quienes, si trabajan en
escuelas oficiales, no pueden seleccionar el libro de texto que mejor les
parezca.
Es impresionante la falta de escrúpulos que a se acumulan en
esa mentalidad inmoral de quienes nos gobiernan. Inmoral porque saben que está
mal lo que hacen y lo hacen de todas maneras. El culto a la personalidad es
quizás lo más importante que se debe denunciar, aunque también la manipulación
histórica y el escaso nivel que tienen los contenidos, incluyendo los de
matemáticas.
Ese culto a la personalidad es, a su vez, un atentado contra
los valores democráticos y republicanos. La educación debe ser laica y evitar
todo tipo de imposición de cultos. La religión de los alumnos y sus familias
debe ser respetada. Eso es lo que significa libertad de cultos. Que cada quien
sea libre de escoger el suyo. El culto a la personalidad es un culto impuesto. Quizás
no sea un culto religioso pero es un culto. Y atenta contra la libertad de
pensamiento y de opción ideológica y política.
El gobierno se aprovecha de la pobreza para imponer
contenidos sesgados, culto a la personalidad y manipulaciones proselitistas en
las escuelas. Es pues un gobierno anti-democrático, anti-republicano y que no
reconoce la separación Iglesia-Estado al imponer la religión chavista. Pero no
pasarán. Confiemos en los docentes quienes
sabrán hacer que sus alumnos aprendan mucho más que lo que les quieren imponer.
martes, 17 de septiembre de 2013
Educación en decadencia
Este es el audio de la entrevista que me hizo Román Lozinski, el lunes 16 de septiembre de 2.012 por Éxitos 99.9 FM. Eso sí, se equivocaron con mi apellido y escribieron Mariano Hernández.
Hacer click aquí: Entrevista
Hacer click aquí: Entrevista
lunes, 16 de septiembre de 2013
¿Qué es lo que quiere este gobierno con la educación?
Publicado en el diario tal Cual el lunes 16 de octubre de 2013
Por: Mariano Herrera
Lo que más han hecho hasta ahora es controlar políticamente
al personal docente. Esto mediante una contratación provisional que hace que la
mayoría sean interinos y, por lo tanto, con una situación laboral precaria.
Pero este control político tiene otra consecuencia. Y es que se ha descuidado
la idoneidad de los contratados, al no realizarse ningún tipo de selección
transparente, que garantice que los seleccionados tengan las mejores
credenciales. Por el contrario, los criterios de selección son el amiguismo y
la lealtad personal o partidista. Con lo cual, se rebaja el prestigio de la
profesión, porque todos se dan cuenta de que para alcanzar un cargo no es
necesario ser buen profesional sino tener buenos contactos en el poder, sea
este nacional, regional o local.
Como la calidad de la educación depende esencialmente del
desempeño de los docentes, ello explica que los niveles de aprendizaje hayan
mermado considerablemente. Tampoco hay suficientes planteles escolares, ni
suficientes profesores de bachillerato. Ni hablar de las mentiras con las
cifras de analfabetismo y de la piratería que son las universidades en manos
del PSUV y de la misión Sucre. De modo que ha sido una gestión educativa
desastrosa.
Entonces, ¿qué es lo que quieren? Podemos decir que hay un
claro deseo, y algunos logros, de control político. Pero también hay una
concepción “revolucionaria” de la educación. Los marxistas de los años 60 y 70
del siglo pasado, acusaban a la escuela de ser culpable de la injusticia social
porque, según ellos, su rol en el capitalismo, es reproducir la desigualdad y
la inamovilidad de las clases sociales. Y, además, acusaban a la escuela de ser
un “aparato ideológico” del Estado capitalista y burgués. Y, así como creen que
acabar con la economía es acabar con el capitalismo, creen que acabar con la
escuela es acabar con las desigualdades.
En cuanto a la segunda crítica marxista a la escuela
capitalista, es decir, su carácter de aparato ideológico, eso sí les gusta.
Quieren que la educación sea un aparato ideológico al servicio de la
revolución. Lo han hecho en el INCES, algo quizás también en la formación
militar. Y es lo que están tratando de hacer con el curriculum. No siempre directamente, sino a través de los
textos escolares, que regalan a los alumnos,
y a través de las “líneas” que bajan a los directores de los planteles
escolares. De modo que eso parece ser la intención, cada vez más explícita.
Control político y hegemonía ideológica, con mayor eficacia, por ahora, en lo
primero que en lo segundo.
Están equivocados. La escuela es el mejor instrumento contra
las desigualdades y, cuando funciona bien, puede ser una fábrica de justicia
social. Pero eso sí, atendiendo la calidad de la educación, eliminando el
control político y valorando la adquisición del saber y no la transmisión de
una ideológica dogmática y trasnochada. Por eso es imperdonable el deterioro que
han causado. Han acabado con la igualdad de oportunidades, perjudicando así a
quienes más la necesitan, que son los más pobres.
viernes, 6 de septiembre de 2013
Un largo apagón
Publicado en el diario Tal Cual el viernes 6 de septiembre de 2013.
Por: Mariano Herrera
El apagón del pasado martes 3 de septiembre fue muy publicitado y tuvo muchísimo impacto político con todo tipo de reacciones oficiales, de la oposición, anécdotas de casi todo el mundo. Eso sucede cuando los problemas tienen consecuencias inmediatas, visibles o experimentadas masivamente. Las fallas eléctricas tienen esa característica: Consecuencias inmediatas que afectan fuertemente la vida de muchos. En algunos casos, las consecuencias son menos publicitadas porque suceden en sitios que no producen sensibilidad nacional. Sabemos que ocurren en muchas ciudades y pueblos todos los días, pero, como no afectan la capital y no son reseñadas por los medios de cobertura nacional, su impacto político es mucho menor. También sucede con la salud. Las consecuencias del mal funcionamiento de los hospitales son casi todas inmediatas. Los pacientes no reciben la atención debida en el momento y siguen con el dolor en vivo y directo o hasta puede que haya consecuencias mortales inmediatas también. La salud también vive en un apagón permanente. Sólo que lo padecen sólo los enfermos y sus familiares.
En educación hay también un largo apagón. Las cifras indican que hay más de 1.000.000 de niños y jóvenes en edad escolar que no están siendo atendidos por el sistema educativo. Pero también sabemos que los 7.300.000 alumnos que están matriculados en escuelas y liceos sufren un apagón en sus aprendizajes. No están aprendiendo mucho. Porque resulta que ir a la escuela, lamentablemente no significa aprender.
Si la escuela no funciona, es como las lámparas de una casa: Puede que estén ahí todos los días y los cables estén en relativamente buen estado, pero si la energía eléctrica no fluye con fuerza, estabilidad y constancia, no sirve de mucho. Igual se dañan las neveras y todos los electro domésticos. La energía educativa no está fluyendo bien en las escuelas desde hace muchos años, y, ha empeorado ese flujo estos últimos 14 años de manera alarmante. Pero las consecuencias no son ni inmediatas, ni visibles, ni afectan la vida cotidiana. La educación no es percibida como problema porque las consecuencias de su mal funcionamiento son a largo plazo. El déficit de planteles escolares, la disminución de la matrícula de primaria, el déficit de docentes de Educación Media, el desprestigio de la carrera docente, la discriminación partidista en la selección del personal para escuelas y liceos oficiales, en fin, al desprecio por el saber y por la calidad educativa, han destruido la capacidad de la escuela como productora de justicia social, a través de la igualdad de oportunidades. Hoy, los más pobres no cuentan con escuelas capaces de valorar sus talentos y garantizar un itinerario educativo exitoso. Los docentes han sido maltratados, con bajísimos sueldos y pésimas condiciones de trabajo. Este largo apagón nos está dejando sin luces, y sin moral. Porque así es el gobierno: Moral y luces no son sus primeras necesidades. Ni siquiera sabe de qué tratan.
Por: Mariano Herrera
El apagón del pasado martes 3 de septiembre fue muy publicitado y tuvo muchísimo impacto político con todo tipo de reacciones oficiales, de la oposición, anécdotas de casi todo el mundo. Eso sucede cuando los problemas tienen consecuencias inmediatas, visibles o experimentadas masivamente. Las fallas eléctricas tienen esa característica: Consecuencias inmediatas que afectan fuertemente la vida de muchos. En algunos casos, las consecuencias son menos publicitadas porque suceden en sitios que no producen sensibilidad nacional. Sabemos que ocurren en muchas ciudades y pueblos todos los días, pero, como no afectan la capital y no son reseñadas por los medios de cobertura nacional, su impacto político es mucho menor. También sucede con la salud. Las consecuencias del mal funcionamiento de los hospitales son casi todas inmediatas. Los pacientes no reciben la atención debida en el momento y siguen con el dolor en vivo y directo o hasta puede que haya consecuencias mortales inmediatas también. La salud también vive en un apagón permanente. Sólo que lo padecen sólo los enfermos y sus familiares.
En educación hay también un largo apagón. Las cifras indican que hay más de 1.000.000 de niños y jóvenes en edad escolar que no están siendo atendidos por el sistema educativo. Pero también sabemos que los 7.300.000 alumnos que están matriculados en escuelas y liceos sufren un apagón en sus aprendizajes. No están aprendiendo mucho. Porque resulta que ir a la escuela, lamentablemente no significa aprender.
Si la escuela no funciona, es como las lámparas de una casa: Puede que estén ahí todos los días y los cables estén en relativamente buen estado, pero si la energía eléctrica no fluye con fuerza, estabilidad y constancia, no sirve de mucho. Igual se dañan las neveras y todos los electro domésticos. La energía educativa no está fluyendo bien en las escuelas desde hace muchos años, y, ha empeorado ese flujo estos últimos 14 años de manera alarmante. Pero las consecuencias no son ni inmediatas, ni visibles, ni afectan la vida cotidiana. La educación no es percibida como problema porque las consecuencias de su mal funcionamiento son a largo plazo. El déficit de planteles escolares, la disminución de la matrícula de primaria, el déficit de docentes de Educación Media, el desprestigio de la carrera docente, la discriminación partidista en la selección del personal para escuelas y liceos oficiales, en fin, al desprecio por el saber y por la calidad educativa, han destruido la capacidad de la escuela como productora de justicia social, a través de la igualdad de oportunidades. Hoy, los más pobres no cuentan con escuelas capaces de valorar sus talentos y garantizar un itinerario educativo exitoso. Los docentes han sido maltratados, con bajísimos sueldos y pésimas condiciones de trabajo. Este largo apagón nos está dejando sin luces, y sin moral. Porque así es el gobierno: Moral y luces no son sus primeras necesidades. Ni siquiera sabe de qué tratan.
sábado, 24 de agosto de 2013
El infierno de la moral
Publicado en Tal Cual el lunes 19 de agosto de 2013
Por: Mariano Herrera
El martes pasado, los diputados del PSUV dieron una muestra de la altura del debate del que son capaces. El “debate de altura” que tanto pregonaban era eso: una retahíla de bajezas, que terminan acochinando la política. Si lo expresado rebaja al máximo la reputación de Pedro Carreño, no es menos cierto que también termina dando grima esa forma de hacer política. Porque ¿qué es lo que se busca con ese lenguaje insultante y degradante? ¿Insultar y acabar con el contrincante? ¿Lograr que el electorado sienta repugnancia por los insultados y acusados en vano?
Los portavoces del PSUV han hablado pestes de un asesor político venezolano llamado J.J. Rendón, acusándolo de enlodar las campañas electorales. Según esos portavoces Rendón lo que hace es hablar mal del contrincante, es decir, basar la campaña en las debilidades del adversario, sacando provecho de sus supuestos defectos personales. Podemos coincidir en que preferimos campañas positivas a campañas negativas. Pero entonces, ¿qué decir de las bajezas de Carreño el martes?
Son sin duda jugadas sucias, de personas inmorales, sin escrúpulos, capaces de todo para mantener el poder y los privilegios, engañando a muchos, incluyendo a ellos mismos (auto-engaño), no sólo con las mentiras y manipulaciones que hay en sus denuncias, sino haciendo valer que lo hacen por un fin superior, que requiere todas esas marramuncias para alcanzarlo. Ese fin superior (la revolución, el socialismo, etc.) justifica todos esos medios y les otorga ese privilegio que es la supuesta “superioridad moral”. ¿Adónde lleva esa sensación de poseer cierta superioridad moral? A todas las bajezas, trampas y perversiones.
Quizás sea posible caer más bajo. Pero sin duda ya hemos llegado a un sub-sótano del infierno de la moral, difícil de empeorar. La homofobia, el robo de fotos personales, las acusaciones sin pruebas, el uso público de documentos de particulares y las denuncias vacías, todo eso y mucho más es muestra de que, no es que no diferencien entre hacer el bien y hacer el mal, sino que están dispuestos a hacer el mal, con toda consciencia.
¿Qué explica que se haya llegado tan bajo? No lo sé. Pero me atrevo a lanzar algunas hipótesis: Por una parte la mediocridad, es decir la escasez de criterio y la falta de esfuerzo, por sentirse sobrado con el poder como para no intentar mejorar. Lo cual nos lleva al interés. No me hace falta mejorar porque lo que me interesa ya lo tengo: el poder desmedido y sin control. Pero también me atrevo a pronosticar que la sociedad les va a cobrar bien caro todos estos desmanes morales. Van a perder las elecciones, van a perder el poder y no les va a quedar sino el vacío y la sensación de podredumbre que sienten los inmorales cuando pierden los privilegios.
Por: Mariano Herrera
El martes pasado, los diputados del PSUV dieron una muestra de la altura del debate del que son capaces. El “debate de altura” que tanto pregonaban era eso: una retahíla de bajezas, que terminan acochinando la política. Si lo expresado rebaja al máximo la reputación de Pedro Carreño, no es menos cierto que también termina dando grima esa forma de hacer política. Porque ¿qué es lo que se busca con ese lenguaje insultante y degradante? ¿Insultar y acabar con el contrincante? ¿Lograr que el electorado sienta repugnancia por los insultados y acusados en vano?
Los portavoces del PSUV han hablado pestes de un asesor político venezolano llamado J.J. Rendón, acusándolo de enlodar las campañas electorales. Según esos portavoces Rendón lo que hace es hablar mal del contrincante, es decir, basar la campaña en las debilidades del adversario, sacando provecho de sus supuestos defectos personales. Podemos coincidir en que preferimos campañas positivas a campañas negativas. Pero entonces, ¿qué decir de las bajezas de Carreño el martes?
Son sin duda jugadas sucias, de personas inmorales, sin escrúpulos, capaces de todo para mantener el poder y los privilegios, engañando a muchos, incluyendo a ellos mismos (auto-engaño), no sólo con las mentiras y manipulaciones que hay en sus denuncias, sino haciendo valer que lo hacen por un fin superior, que requiere todas esas marramuncias para alcanzarlo. Ese fin superior (la revolución, el socialismo, etc.) justifica todos esos medios y les otorga ese privilegio que es la supuesta “superioridad moral”. ¿Adónde lleva esa sensación de poseer cierta superioridad moral? A todas las bajezas, trampas y perversiones.
Quizás sea posible caer más bajo. Pero sin duda ya hemos llegado a un sub-sótano del infierno de la moral, difícil de empeorar. La homofobia, el robo de fotos personales, las acusaciones sin pruebas, el uso público de documentos de particulares y las denuncias vacías, todo eso y mucho más es muestra de que, no es que no diferencien entre hacer el bien y hacer el mal, sino que están dispuestos a hacer el mal, con toda consciencia.
¿Qué explica que se haya llegado tan bajo? No lo sé. Pero me atrevo a lanzar algunas hipótesis: Por una parte la mediocridad, es decir la escasez de criterio y la falta de esfuerzo, por sentirse sobrado con el poder como para no intentar mejorar. Lo cual nos lleva al interés. No me hace falta mejorar porque lo que me interesa ya lo tengo: el poder desmedido y sin control. Pero también me atrevo a pronosticar que la sociedad les va a cobrar bien caro todos estos desmanes morales. Van a perder las elecciones, van a perder el poder y no les va a quedar sino el vacío y la sensación de podredumbre que sienten los inmorales cuando pierden los privilegios.
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