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lunes, 23 de junio de 2014

Fábrica de injusticia social



Publicado en el diario Tal Cual el lunes 23 de junio de 2.014

Por Mariano Herrera

Entre los años escolares 2002-2003 y  2011-12, han abandonado los estudios de Educación Media un total de 1.667.517 alumnos. Esa cifra equivale a 33% de todos los nuevos inscritos en primer año en esos mismos 10 años. 1 de cada 3 inscritos en 1er año no culmina sus estudios. Y estamos hablando de los inscritos. Si a ese número le añadimos los que no consiguen cupo por diversas razones y, por lo tanto, no aparecen inscritos pero sí están en edad de estudiar algún año del bachillerato, estamos hablando de una exclusión  educativa mayor al 40%. En la Memoria y Cuenta de 2.014 de Ministerio de Educación se observa que la población de adolescentes y jóvenes, en edad de cursar algún grado de bachillerato y que no está siendo atendida por el sistema educativo, para el año escolar 2011-12, es de 333.239 (p. 217). Allí mismo se establece que esa cifra corresponde a un 12% de quienes están en ese rango de edad. De esos, 112.946,  desertaron  ese mismo año escolar. (p. 382).

Pero esto es más grave. Ese 40% de excluidos son los más pobres. Según el Proyecto Juventud de la UCAB, la probabilidad de insertarse en el sistema educativo es bastante menor (37 puntos) entre los jóvenes de 15 a 24 años del quintil más pobre (en comparación al más rico. De modo que el sistema educativo de este gobierno es un gran productor de desigualdad educativa, es decir es una fábrica de injusticia social.

Muchos de los no inscritos no han conseguido cupo en el nivel que les corresponde porque no se han construido suficientes liceos. A pesar de que el Ministerio de Educación no publica la cifra, sabemos que casi toda la deserción  afecta a los planteles oficiales, que atienden a un 68% de la matrícula del nivel. A esos planteles acude la población más desfavorecida. De manera que no es especulación afirmar que en Educación Media, no ha habido la tan cacareada inclusión de los más pobres. Sobre todo porque esa es la excusa oficial que ha usado el propio Ministro actual, Héctor Rodríguez, para justificar la nula atención que el régimen la ha prestado, en estos largos 15 años, al otro tema crucial en educación: el de la calidad.

Ni inclusión ni calidad. Sobre calidad hay pocos datos porque el régimen nunca ha querido evaluar los aprendizajes que están lográndose en el sistema educativo. Pero muchos indicios señalan que quizás ese sea el peor de los problemas. Los alumnos que sí están asistiendo, no están aprendiendo. Y esa es otra forma de exclusión. Las carencias acumuladas entre 1ero y 5° año de Educación Media por escasez de profesores y falta de actualización pedagógica y curricular perjudican a la mayoría de los alumnos de los liceos oficiales.

De modo que este es otro mito engañoso del régimen que se cae. Se ha producido una enorme exclusión en 15 años y a pesar del crecimiento matricular, la Educación Media ha sido totalmente desatendida, produciendo mayor desigualdad social e injusticia educativa.

domingo, 22 de junio de 2014

Educación radical



Publicado el domingo 22 de junio de 2.014 en Últimas Noticias
Por: Mariano Herrera

A veces es útil ser radical. Es decir, recordar las raíces o la razón de ser de las cosas. Y lo vamos a hacer siendo radicales con el tema de la educación, recurriendo a las raíces y analizándolo en 4 partes: 1) Para qué, 2) Qué, 3) Cómo, y 4) Con qué y con quién:
1. ¿Para qué es la educación? Me permito proponer 3 grandes fines. Sociales, culturales y personales. Los fines sociales de la educación son quizás los más importantes. Entre ellos destaca el de producir justicia social. Lo que significa lograr que la escuela neutralice las desigualdades ligadas al origen social de los alumnos. Es decir que los alumnos provenientes de familias pobres tengan las mismas oportunidades y condiciones de aprender que los alumnos provenientes de los grupos más favorecidos de la sociedad. En la práctica significa que la escuela debe enseñar a los alumnos todo lo que sus familias y su medio social nunca podrían. El fin cultural es la obligación de lograr que los alumnos aprendan conocimientos y saberes que constituyen el patrimonio cultural de la humanidad y estos deben formar parte del “Qué”. Y el fin personal es dotar a los alumnos de herramientas que le permitan insertarse productivamente en la vida, para emanciparse como persona y para que pueda aportar productivamente tanto en la economía como en la convivencia social.
2. ¿Qué se aprende en la escuela? El currículum contiene el “Qué”, es decir,  los conocimientos, las competencias, las aptitudes y los valores que los alumnos deben dominar al culminar sus estudios de Educación Básica. El curriculum a su vez es un mandato social, es decir, es la sociedad la que decide qué deben aprender niños y jóvenes en su paso por el sistema educativo. Cada época tiene sus características. En el siglo XVIII, el énfasis era académico y enciclopédico, hoy predomina el énfasis en competencias, en todos los terrenos, económico, social, el cultural y tecnológico.
3. ¿Cómo se aprenden esas competencias? Mediante la pedagogía, que es la especificidad de la profesión docente. La pedagogía permite a los docentes dominar el arte de enseñar, de lograr que sus alumnos aprendan. Para eso debe dominar técnicas de motivación, formas de aprender y maneras de evaluar lo que se aprendió en cada hora de clase.
4. ¿Con qué y con  quién? Para que todo lo anterior sea posible, debe haber suficientes escuelas muy bien diseñadas construidas y dotadas, con docentes muy competentes y responsables, y un sistema educativo capaz de evaluar cada componente para así mejorar cada vez que sea necesario.
Todo lo anterior requiere que haya transparencia y pluralidad en el ente responsable de que la Educación sea universal y de calidad. Si el curriculum o la selección de docentes se hacen privilegiando ideologías de un partido político, o si la selección de los docentes se sigue haciendo con criterios clientelares, el actual deterioro de la calidad de la educación empeorará. Y todo lo radical que se quiera ser sólo contribuirá a la conservación y reproducción de las injusticias sociales.

martes, 10 de junio de 2014

Reportaje sobre situación educativa

El programa "100% Venezuela" de TELEVEN dedicó parte de su última emisión el domingo 8 de junio de 2.014 a la situación de la educación en nuestro país.

Pueden verlo aquí: 100% Venenzuela 8 de junio 2014

lunes, 9 de junio de 2014

¿Exámenes? ¿Para qué?



Publicado en el diario Tal Cual el lunes 9 de junio de 2.014
Por: Mariano Herrera

Hay algunas señales de que el gobierno está, tímidamente, considerando el tema de la calidad de la educación y sus indicadores. ¿Por qué no lo había hecho antes? Porque ambos temas son tabú en el dogma político-educativo de los personajes más influyentes en la política educativa del régimen. Recientemente participé en un foro justamente sobre calidad de la educación en una institución muy oficialista.  Mi charla presentó resultados de pruebas que muestran el bajo nivel de los alumnos en comprensión de la lectura y matemáticas. En el panel, se expresaron críticas típicamente oficialistas a las pruebas, en particular a las pruebas  PISA, que fueron parte de mi exposición:“PISA no. Porque es capitalista y hace falta una prueba nacional, casi que nacionalista”, o de manera general “¿Exámenes? ¡Nooo!, nunca, no hacen falta y le hacen mucho daño a los alumnos”.
Tomemos el ejemplo de la salud. No existe buen médico que no se base en exámenes para diagnosticar y tratar un problema de salud. A cierta edad, los exámenes no se deben a algún síntoma o malestar, sino a rutina preventiva. En el caso de que se presenten determinados síntomas, los exámenes abundarán además en observaciones muy precisas del órgano que pareciera estar afectado. Ahora bien, los exámenes no son la causa del deterioro ni del buen estado de la salud. Pero, estemos claros, la mejora de la salud, la prevención de enfermedades depende de la frecuencia, calidad y precisión de los exámenes. Gracias a ellos, los médicos pueden identificar exactamente el problema, explorar hasta dar con las causas más probables y diseñar un tratamiento para la mejora y hasta la cura definitiva. Y esos exámenes no son nacionales. Son universales porque son resultado de los avances científicos y tecnológicos de la humanidad. Y, sin duda, quienes objetan los exámenes en educación, cuando van al médico, sí “se dejan” hacer exámenes.
De la misma manera, para mejorar la calidad de la educación hay que disponer de información confiable. Y esa información tiene que provenir de exámenes o pruebas. Pruebas que permitan disponer de un perfil nacional de los resultados del sistema educativo y, a la vez, compararnos con otros países. Porque en medicina, el popular “perfil 20”, por ejemplo, no es nacional ni nacionalista. Pruebas como PISA de la OCDE y LLECE de UNESCO no sólo registran resultados relacionados con dominio de competencias, sino que también recogen información sobre factores asociados, es decir, sobre lo que puede estar afectando esos resultados. Porque, al igual que en medicina, los exámenes son para mejorar y para prevenir, tratando de alcanzar el mejor estado general
Si la Consulta Nacional por la Calidad de la Educación no presenta una alternativa lógica y confiable de evaluación de los aprendizajes, es lo mismo que si, para diseñar políticas para mejorar la salud,  el gobierno se opusiera a los exámenes médicos porque son de origen capitalista.

martes, 27 de mayo de 2014

¿Qué debe enseñar la escuela?

Recomiendo muchísimo la lectura se este lúcido texto de esta muy destacada educadora brasileña Guiomar Namo de Mello aquí su biografía: ¿Quién es Guiomar Namo de Mello

No es nuevo pero es un verdadero clásico

El texto es parte de: Guiomar Namo de Mello, Social Democracia e Educaçâo: teses para discussâo, 2ª. Ed., Sâo Paulo, Cortez Editora-Autores Asociados, 1990.

Este es su texto, no se lo pierdan: 
¿Qué debe enseñar la escuela básica?

Muchos sectores llamados progresistas tuercen la nariz cuando se coloca como objetivo de la escuela la transmisión del conocimiento. Defienden que la escuela debería formar la “conciencia de clase” de los trabajadores, o la “conciencia crítica de los dominados”, como además se intentó hacer en São Paulo en la Compañía Municipal de Transportes Colectivos (CMTC) hace poco tiempo y como también se define en un documento de la Secretaría Municipal de Educación de São Paulo. En ese documento, el poder público municipal establece los criterios para subsidiar a entidades que quieran hacer alfabetización de adultos. Uno de los criterios afirma que la entidad sólo recibirá recursos si adopta una “concepción político-pedagógica liberadora”. O sea, sólo se autoriza a la entidad que “reza por la misma cartilla” de la administración, que además es vaga y difícil de definir. ¿O qué concretamente sería una “concepción político-pedagógica liberadora”?
Lo que se ignora es que una de las llaves de la libertad es el conocimiento, traducido en por lo menos los siguientes puntos:

  • Adquisición de nociones correctas sobre el origen, la producción y el cambio del mundo físico y de la vida social. 
  •  Dominio del lenguaje en su forma culta, como herramienta para organizar y expresar el pensamiento propio, las emociones propias y comprender las expresiones de los otros. 
  • Dominio de otras formas de comunicación y expresión humanas como la música, la literatura, las imágenes. 
  • Nociones correctas de tamaño, cantidades y números que sirvan de base al desarrollo del razonamiento abstracto, lógico, formal y matemático.

Cualquiera puede ver en estos puntos el currículum básico de la enseñanza fundamental: ciencias, historia, geografía, portugués y matemáticas. Bien organizado y administrado, el conocimiento ahí reunido constituye una de las bases para la formación de hábitos y actitudes que llevan a la participación en la vida social y al pleno ejercicio de la ciudadanía.
Conocer es, en ese sentido, dar un paso fundamental en dirección de la libertad de pensar, del libre ejercicio de la crítica, del abandono de nociones mágicas o supersticiones sobre el mundo y las personas. Conocer el mundo es apropiarse de él y no ser presa fácil de la mentira, de la ilusión, del oscurantismo, de la demagogia, de la mistificación, del sectarismo ideológico.
Si la educación escolar, en cualquier nivel, fuera eficaz en la transmisión del conocimiento, habrá cumplido su papel para todos los grupos sociales. Sobre todo habrá prestado un gran servicio a las clases populares.
No corresponde a la escuela formar militantes políticos, ni tiene poder para determinar el destino social, la ideología o el proyecto político de cada uno. Quien aprende correctamente a leer y escribir puede usar esa habilidad para entender el diario, el folleto de la puerta de la fábrica, el libreto de la misa, la receta del pastel, el discurso de los políticos.
Si además de haber aprendido a leer y escribir esa persona adquiere nociones correctas sobre el mundo físico y social, podrá interpretar, aceptar y rechazar un mensaje, lo criticará y comparará con sus propios valores religiosos, familiares y políticos.
La escuela no es un mundo separado de la sociedad. Además de ella actúan las iglesias, los partidos, los sindicatos, los medios de comunicación, las manifestaciones culturales. Es de la acción educativa conjunta de todos esos elementos que se forman las conciencias, los valores, los proyectos de vida, las opciones ideológicas. Proponer que la educación escolar sustituya a todos ellos, es lo peor que puede suceder porque la desviaría de su objetivo fundamental, aquello que le es específico, y ninguna otra institución puede cumplir, que es la de dar acceso al conocimiento sistemático y universal.
Hay todavía un agravante en esa posición equivocada. Los niños y jóvenes de las clases privilegiadas tienen otras oportunidades de tener acceso al conocimiento, pero para la gran mayoría la escuela es la única oportunidad de adquirirlo. Luego, lo que parece tan progresista, en realidad resulta contrario al interés popular.
Tal vez el ejemplo más contundente de que a la escuela no le corresponde adoctrinar —aunque lo quisiese no tiene poder para ello— estriba en un cambio significativo que está ocurriendo en el este europeo. En varios países fue abolida la enseñanza obligatoria del marxismo-leninismo. O sea, generaciones y generaciones fueron sometidas al bombardeo ideológico, lo que no les impidió estar hoy en las calles cuestionando la doctrina que les fue inculcada. Más aún, la reconocida competencia de muchos de los sistemas educacionales socialistas, en la enseñanza de las lenguas, ciencias y matemáticas, probablemente está contribuyendo sustancialmente para la crítica a que vienen siendo sometidos esos regímenes.
¿Por qué el conocimiento escolar debe ser universal?
El gobierno federal recién electo ha mencionado, entre las posibles medidas en educación, resucitar la llamada regionalización del currículum, que en la práctica significa enseñar cultura local al pobre, en nombre del respeto a las clases populares. Los ricos, evidentemente, continuarán teniendo acceso, como siempre tuvieron, al conocimiento universal.
Nadie niega que la cultura popular debe ser respetada. Desde el punto de vista pedagógico, ello puede ser el punto de partida del largo camino que lleva al conocimiento universal, mas en ninguna hipótesis la escuela debe limitarse a ello.
El autoritarismo de izquierda ya quiso hacer del “universo vocabular” del alumno la referencia de todo el proceso de alfabetización, cambiando en detalles, un niño o adulto sólo serían alfabetizados con las palabras del lenguaje local. ¿Quién no se acuerda del famoso tijolo transformado en tu já lê? Educadores y
lingüistas hicieron una crítica definitiva a esa concepción, afirmando que es un absurdo, en un país de dimensiones continentales, restringir la alfabetización al habla local, porque nuestra lengua tiene por lo menos 1 500 vocablos, que son conocidos de Oiapoc al Chiú. El papel de la lengua en una nación es unificar, universalizar, no dividir.
El autoritarismo de derecha, instaurado en los años sesenta, se apropió muy bien de ese discurso supuestamente respetuoso de la cultura popular y desplegó ríos de dinero en el noreste para elaborar cartillas regionales. Se llegó al colmo, en algunos estados, de producir cartillas conteniendo palabras que eran desconocidas en sus respectivas capitales.
La teoría educacional derivada de la Teología de la Liberación reforzó mucho ese equívoco. La opción preferencial por los pobres acabó llevando a una mitificación y romantización del saber popular, al punto de proponer que el conocimiento escolar, tildado como burgués e instrumento de dominación, fuese sustituido por la verdadera sabiduría: aquella que emana espontáneamente de las condiciones de vida de las clases populares.
No le corresponde a la escuela mantener al hombre en su propio barco y sin abrirle nuevas perspectivas, descubrir lo desconocido y desafiar al alumno a salir de su cultura en busca de nuevas visiones del mundo, más amplias y abarcadoras, de las cuales su vida y cultura local serán una parte.
Un niño, joven o adulto, sobre todo de las clases populares, va a la escuela para aprender lo que no sabe. El hijo del labrador aprende en casa a plantar, el del pescador a pescar, pero es en la escuela, por la adquisición de conocimientos universales sobre la naturaleza, que la agricultura y la pesca tendrán un sentido más amplio para ellos. Es por la enseñanza de la historia y la geografía que el contenido económico de esas actividades será develado.
En el contexto urbano eso es más que verdadero. Sólo el conocimiento organizado y universal da instrumentos para integrar la cantidad de información a la que están expuestas las personas que viven en la ciudad, por más marginadas que sean.
Hay un rasgo autoritario utilitarista que cuestiona el conocimiento universal afirmando que se debe enseñar en la escuela apenas lo que es útil para la vida. ¿De qué sirve, se pregunta en este caso, enseñar gramática o ecuaciones a quien sólo va a necesitar nombrar y resolver dos de las cuatro operaciones? ¿De qué le sirve saber cuál es la capital de Noruega a quien nunca va a salir de Itaquera?
La respuesta a esas preguntas es que a la educación escolar no le interesa el destino social de cada uno, y sí que todos, democráticamente, tengan acceso a la comprensión de su mundo. No importa si un alumno será tornero, mecánico, balconista, barredor de calles o ingeniero. En cualquier caso él será un ciudadano que enfrentará el desafío de descifrar su propio destino, o de su comunidad y/o de su país. Para eso necesitará pensar, abstraer, lo cual será facilitado por el estudio de la ecuación. Una persona puede nunca salir de su barrio o de su ciudad, pero su visión del mundo será diferente si sabe que existen otras ciudades y países, otros pueblos y costumbres. Si para eso tuviera que aprender cuál es la capital de Noruega, no hay nada de inútil en ese conocimiento.
Nada ilustra mejor cuán democrática es la defensa de una escuela transmisora de conocimientos universales para todos, que la historia de los levantamientos negros ocurridos a partir de 1976, en el ghetto de Sowetto, Sudáfrica. Y nada explica también por qué la minoría blanca reacciona contra ellos con tanta violencia. No todos saben, pero la revuelta de los negros comenzó con la protesta de los alumnos de las escuelas primarias y secundarias. Motivo: los negros no aceptaban que abolieran el inglés del currículum e introdujeran el afrikaner, lengua hablada cotidianamente. Como dijo un adolescente negro, muerto por la policía blanca:
El inglés nos puede ayudar a luchar contra la dominación, el africano sólo hablado en Sudáfrica nos limita a horizontes muy estrechos. Los blancos aprenden inglés en casa, pero nosotros dependemos de la escuela para dominar esa lengua.
No siempre el saber popular es liberador. Es una visión arcaica y rebasada querer regionalizar los currículos, restringir la lengua al habla local, enseñar apenas lo que es útil: el pobre a trabajar, el rico a ser dirigente. Es una pena que la llamada izquierda progresista se haya dejado confundir varias veces por ese canto de sirena.
Conocimiento e ideología
Afirmar que la tarea fundamental de la escuela es la transmisión de conocimiento no significa suponer, ingenuamente, la neutralidad de este último.
Muy por el contrario, implica afirmar que el conocimiento es antes que nada comprometido con la verdad y, por tanto, instrumento de crítica de las ideologías.
Siendo así, si el proceso de enseñar y aprender fuera bien realizado, inevitablemente llevaría a la formación de valores, de los cuales el más obvio es el respeto a la verdad, el esfuerzo para ir más allá de las apariencias y entender el significado real de los datos, la crítica de los argumentos falaces.
Además de eso, en la escuela, la organización de la enseñanza, adecuadamente realizada, sería antes que todo un proceso colectivo en busca del conocimiento, lo que haría de ella un espacio social rico de relaciones y convivencias. El valor de la experiencia compartida, de la participación, llevará al desarrollo de la solidaridad, de la tolerancia y aceptación de puntos de vista diferentes.
Por último, la apropiación del conocimiento es también un proceso que demanda trabajo y disciplina, lo que producirá el reconocimiento de la importancia del trabajo y de la firmeza para alcanzar sus objetivos.
Respeto a la verdad, sentido crítico, solidaridad, aceptación del otro, reconocimiento de la importancia de la participación y aceptación de la divergencia, del trabajo y el esfuerzo disciplinado son virtudes imprescindibles para vivir en el mundo moderno y en la democracia. Y son incompatibles con el
autoritarismo inherente a las ideologías que se caracterizan como explicaciones únicas y acabadas de la realidad física y social.

lunes, 26 de mayo de 2014

Los principales problemas de nuestra educación

Los principales problemas de nuestra educación
Por: Mariano Herrera
1)      El gobierno ha descuidado la construcción de escuelas y liceos, aumentando la desigualdad y disminuyendo las oportunidades de los sectores más necesitados. El ministerio de educación dijo en Junio de 2.013 que hacen falta 3.250 planteles oficiales y se comprometió a construirlos en 7 años. Es decir que deberían construirse alrededor de 500 por año. En la página 637 de la Memoria y Cuenta del MPPE de este año dice que en 2013 se construyeron  12 escuelas. Y la meta de este año es 120. A este ritmo, nunca se saldará esta deuda social.
2)      Desde el año 2004 se eliminaron los concursos de ingreso y ascenso a la carrera docente. La asignación de cargos ha estado desde entonces bajo la discrecionalidad de los funcionarios de turno. La actual forma de selección de docentes para ejercer funciones en el sistema educativo oficial presenta dos severos inconvenientes. Por un lado, la ausencia de transparencia del proceso pone en duda la idoneidad de los seleccionados y por otro se desprestigia la profesión cuando se evidencia que la selección se hace por tráfico de influencias y no por méritos.
3)      Además, el Ministerio de Educación ha instaurado una política discriminatoria en la selección de los docentes. En efecto, en las Zonas Educativas de los 23 estados, se ha hecho explícita la decisión de no contratar sino a los egresados de la Misión Sucre y que no se va a considerar ningún currículum vitae de egresados de universidades como la UPEL, UCV, UCAB, UDO, LUZ ULA ni ninguna otra. Esto ha disuadido a los bachilleres de seleccionar la profesión de educador, sabiendo que sólo podrán trabajar los que se gradúen en instituciones ideológicamente identificadas con el gobierno.
4)      Debido a la ausencia total de políticas de promoción de la profesión docente, de adecuados salarios y condiciones de trabajo de los educadores, actualmente hay un grave déficit de profesores de matemáticas, biología, física, química e idiomas, entre otras; dando como resultado que, sobre todo en las instituciones públicas, los estudiantes se gradúan de bachilleres sin haber cursado estas asignaturas. Ahora se anuncia la incorporación de maestros integrales para cubrir las vacantes, sin contar con las universidades formadoras de docentes para la Educación Media y sin la debida capacitación, todo lo cual hace presumir que se trata de alistar personas que van a tener un rol más de activistas políticos que de profesores.
5)      Diversos indicadores muestran el grave deterioro de  la calidad educativa de la cual hablamos hace 15 días en este mismo espacio. Debido a la baja calidad en las escuelas oficiales en los últimos 10 años ha habido una migración de los alumnos de las escuelas oficiales hacia las privadas.  Esto es una privatización de hecho.
6)      Seguiremos con otros temas como la Deserción, la Colección Bicentenario y la Resolución 058 en próximas entregas.


jueves, 22 de mayo de 2014

Liberar el potencial de los maestros para superar la crisis del aprendizaje

Resumen de las páginas 43 a 47 de este documento Informe UNESCO EPT 2013

ENSEÑANZA Y APRENDIZAJE:
Lograr la calidad para todos

En este Informe se señalan cuáles son las 10 reformas de la enseñanza más importantes que los responsables de la formulación de políticas deberían introducir para lograr un aprendizaje para todos equitativo.

1.- Atender a la falta de docentes

De acuerdo con las tendencias actuales, algunos países serán incapaces de atender las necesidades en materia de docentes de la enseñanza primaria en 2030. El desafío es aún mayor tratándose de otros niveles de educación. Los países tienen pues que iniciar políticas que empiecen a afrontar ese importante déficit.

2.- Atraer a la enseñanza a los mejores candidatos

Es importante para todos los niños tener docentes que dispongan al menos de buenas cualificaciones de nivel secundario. Los gobiernos deberían por consiguiente invertir en la mejora del acceso a la educación secundaria a fin de ampliar el acervo de buenos candidatos a puestos de docente. Esta reforma es especialmente importante para que aumente el acervo de docentes de sexo femenino mejor formadas en
las zonas desfavorecidas. En algunos países, eso significa introducir medidas de acción afirmativa para atraer a más mujeres al mundo de la enseñanza. (...)

3.- Formar a docentes para atender las necesidades de todos los niños

Todos los docentes han de recibir una formación que les permita responder a las necesidades de aprendizaje de todos los niños. Antes de entrar en el aula, los docentes han de seguir programas de formación de docentes previa al empleo de buena calidad que les permitan adquirir de modo equilibrado el conocimiento tanto de las materias que han de enseñar como de los métodos de enseñanza.

La formación previa al empleo deberá también hacer que la experiencia adecuada de la enseñanza en el aula sea una parte esencial de la formación para convertirse en docente cualificado. Se deberá inculcar a los docentes competencias prácticas para enseñar a los niños a leer y comprender cálculos elementales. En
sociedades étnicamente diversas, los docentes deberán aprender a enseñar en más de un idioma.
Los programas de formación de docentes deberán preparar también a los docentes a impartir una enseñanza a alumnos de distintos grados y edades en una misma aula, y a comprender cómo las actitudes de los docentes frente a las diferencias de género pueden afectar los resultados del aprendizaje.
La formación permanente es esencial para que todos los docentes puedan adquirir y fortalecer competencias para la enseñanza. Puede también suministrar a los docentes nuevas ideas sobre cómo prestar apoyo a los educandos que no obtienen buenos resultados, en particular en los primeros grados, y ayudar a los docentes a adaptarse a cambios como la introducción de un nuevo programa de estudios.
Deberán fomentarse también los planteamientos innovadores como la formación de docentes a distancia, combinados con la formación y la tutoría presenciales, a fin de extender la formación de docentes previa al empleo y permanente a un mayor número de docentes.

4.- Preparar a educadores y tutores de docentes para prestar ayuda a éstos

A fin de conseguir que los docentes dispongan de la mejor formación que permita la mejora del aprendizaje para todos los niños, es importante que los encargados de esa formación dispongan a su vez de conocimientos y experiencia de lo que son los problemas reales de la enseñanza en el aula y el modo de
afrontarlos. Los responsables de la formulación de políticas deberán por consiguiente velar por que los formadores de docentes están formados y suficientemente familiarizados con las necesidades de aprendizaje en el aula que afrontan los que enseñan en circunstancias difíciles. A fin de que los docentes recién cualificados puedan pasar del conocimiento de la enseñanza a las actividades de mejora del aprendizaje
para todos los niños, los responsables de la formulación de políticas deberán encargarse de que tutores capacitados ayuden a los docentes en esa transición.

5.- Destinar a los docentes adonde más se los necesita

Los gobiernos han de velar no solo por que se  contrate y forme a los mejores maestros, sino también por que se les destine a las zonas en las que más se los necesita. Para alentar a docentes formados a que acepten puestos en zonas rurales o desfavorecidas, se les propondrá una remuneración adecuada, gratificaciones, buenas viviendas y apoyo en forma de posibilidades de desarrollo profesional. Los gobiernos han de contratar además a docentes en el plano local y proporcionarles formación permanente a fin de
que todos los niños, cualquiera que sea el lugar donde viven, tengan docentes que entiendan
su idioma y su cultura y puedan por lo tanto mejorar su aprendizaje.

6.- Ofrecer una carrera y una remuneración competitivas para retener a los mejores docentes

Los gobiernos han de velar por que la remuneración de los docentes sea por lo menos suficiente para mantener a sus familias por encima del umbral de pobreza y hacer que sea competitiva con respecto a profesiones comparables. A primera vista, la remuneración en función del rendimiento es un buen modo
de estimular a los docentes para la mejora del aprendizaje. Sin embargo, puede tratarse
de un obstáculo para que acepten enseñar a alumnos que no obtienen muy buenos
resultados, tienen dificultades de aprendizaje o viven en comunidades pobres. En vez de ello, deberá ofrecerse una carrera y una remuneración atractivas como incentivo para que todos los docentes mejoren su rendimiento.
Esos instrumentos pueden también utilizarse para reconocer los méritos de los docentes que trabajan en zonas apartadas o apoyan el aprendizaje de niños desfavorecidos y recompensar a esos docentes.

7.- Mejorar la gestión de los docentes para obtener la mayor repercusión

Los gobiernos deberán mejorar las políticas de gestión para resolver los problemas de comportamiento indebido de los docentes, como por ejemplo el absentismo, el que impartan clases particulares a sus alumnos o la violencia sexista en la escuela. Los gobiernos también pueden tomar más medidas para luchar contra el absentismo de los docentes mejorando sus condiciones de trabajo, velando por que no estén
abrumados con tareas ajenas a la enseñanza y brindándoles acceso a una atención médica apropiada. Se necesita una dirección enérgica de las escuelas para lograr que los docentes lleguen a tiempo, trabajen durante toda la semana y proporcionen un apoyo equitativo a todos. Los directores de escuela necesitan
también formación en materia de apoyo profesional a los docentes. Los gobiernos han de trabajar en asociación estrecha con los sindicatos de docentes y con los propios docentes para formular políticas
y adoptar códigos de conducta para hacer frente a los comportamientos contrarios a la ética profesional como la violencia sexista.

Los códigos de prácticas al respecto han de referirse de modo claro a la violencia y los abusos, haciendo que las sanciones estén en conformidad con las disposiciones legales que definen los derechos de los niños y
su protección.
En los casos en que las clases particulares impartidas por docentes están generalizadas, son necesarias directrices explícitas, avaladas por la legislación vigente, a fin de que los docentes no sacrifiquen el tiempo que hubieran debido dedicar a la enseñanza en el aula para enseñar el programa de estudios en clases particulares.

8.- Proporcionar a los docentes planes de estudios innovadores para mejorar el aprendizaje

Los docentes necesitan verse respaldados por estrategias curriculares inclusivas y flexibles destinadas a atender las necesidades de los grupos desfavorecidos. Si disponen de contenidos de programa y métodos de enseñanza apropiados, los docentes pueden reducir las disparidades, permitiendo a los alumnos que
obtienen resultados insuficientes ponerse al nivel de los demás. Los responsables de la formulación de políticas deberán velar por que los planes de estudios del primer grado estén centrados en la adquisición de competencias básicas sólidas para todos y su enseñanza se imparta en una lengua que los niños puedan comprender. Es importante que las ambiciones de los programas se ajusten a las capacidades de los educandos, ya que los programas de estudios demasiado ambiciosos son un freno a lo que pueden
conseguir los docentes al ayudar a los niños a realizar progresos. Es esencial lograr que los niños que han abandonado sus estudios vuelvan a la escuela y al aprendizaje. Para alcanzar ese objetivo, los gobiernos y los organismos donantes deberán prestar apoyo a programas de aprendizaje acelerado de segunda oportunidad. En muchos países, la radio, la televisión y las tecnologías basadas en la informática y los
móviles se están utilizando para complementar y mejorar el aprendizaje de los niños. Hay que proporcionar a los docentes, tanto en contextos formales como no formales, las competencias que les permitan aprovechar al máximo los beneficios de la tecnología con arreglo a modalidades que contribuyan a la disminución de la brecha digital. No basta con que los niños adquieran competencias básicas en la escuela. Un programa de estudios que promueve un aprendizaje interdisciplinario y participativo, y fomenta competencias para la ciudadanía mundial, es algo indispensable si se quiere que los docentes ayuden a los niños a adquirir competencias transferibles.

9.- Fomentar las evaluaciones en las aulas para ayudar a los docentes a reconocer cuáles son los alumnos que corren el riesgo de no aprender y prestarles apoyo

Las evaluaciones basadas en las aulas son instrumentos esenciales para reconocer cuáles son los educandos que están en dificultades y prestarles ayuda. Hay que formar a los docentes para que sepan utilizar esos instrumentos, detectar lo antes posible los problemas de aprendizaje y utilizar las estrategias apropiadas para superar esas dificultades. Proporcionar a los niños materiales de aprendizaje que les permitan evaluar sus
propios progresos, formando al mismo tiempo a los docentes para que puedan ayudarles a utilizarlos, puede contribuir a que los niños hagan grandes progresos en su aprendizaje. El apoyo complementario especial gracias a auxiliares de educación capacitados o voluntarios de la comunidad es otro modo de mejorar el
aprendizaje de los alumnos que corren el riesgo de quedar rezagados con respecto a los demás.

10.- Proporcionar mejor información sobre los docentes capacitados

Los países deberán invertir en el acopio y el análisis de datos anuales sobre el número de docentes capacitados disponibles en todo el país, comprendidas las características como el sexo, el grupo étnico o la discapacidad, en todos los niveles de la educación. Esos datos deberían verse complementados por información sobre la capacidad de los programas de formación de docentes, con una evaluación de las
competencias que deben adquirir los docentes. Hay que establecer normas acordadas en el plano
internacional para los programas de formación de docentes, a fin de que pueda lograrse su comparabilidad.
Se necesitan también más datos, y de mejor calidad, sobre los sueldos de los docentes en los países de ingresos bajos y medianos, a fin de que los gobiernos nacionales y la comunidad internacional puedan comprobar cuán bien pagados están los docentes y sensibilizar a la opinión mundial con respecto a la necesidad de remunerarlos correctamente.

Conclusión

Si se quiere acabar con la crisis del aprendizaje, todos los países, ricos y pobres, han de velar por que todos los niños puedan tener acceso a un docente bien capacitado y motivado. Las 10 estrategias que hemos expuesto están basadas en datos correspondientes a políticas, programas y estrategias que han tenido éxito en una amplia variedad de países y entornos educativos. Al poner en práctica esas reformas, los países velarán por que todos los niños y jóvenes, en particular los desfavorecidos, reciban la educación de buena
calidad que necesitan para realizar su potencial y llevar una vida que les haga sentirse realizados