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lunes, 16 de septiembre de 2013

¿Qué es lo que quiere este gobierno con la educación?

Publicado en el diario tal Cual el lunes 16 de octubre de 2013

Por: Mariano Herrera


Lo que más han hecho hasta ahora es controlar políticamente al personal docente. Esto mediante una contratación provisional que hace que la mayoría sean interinos y, por lo tanto, con una situación laboral precaria. Pero este control político tiene otra consecuencia. Y es que se ha descuidado la idoneidad de los contratados, al no realizarse ningún tipo de selección transparente, que garantice que los seleccionados tengan las mejores credenciales. Por el contrario, los criterios de selección son el amiguismo y la lealtad personal o partidista. Con lo cual, se rebaja el prestigio de la profesión, porque todos se dan cuenta de que para alcanzar un cargo no es necesario ser buen profesional sino tener buenos contactos en el poder, sea este nacional, regional o local.
Como la calidad de la educación depende esencialmente del desempeño de los docentes, ello explica que los niveles de aprendizaje hayan mermado considerablemente. Tampoco hay suficientes planteles escolares, ni suficientes profesores de bachillerato. Ni hablar de las mentiras con las cifras de analfabetismo y de la piratería que son las universidades en manos del PSUV y de la misión Sucre. De modo que ha sido una gestión educativa desastrosa.
Entonces, ¿qué es lo que quieren? Podemos decir que hay un claro deseo, y algunos logros, de control político. Pero también hay una concepción “revolucionaria” de la educación. Los marxistas de los años 60 y 70 del siglo pasado, acusaban a la escuela de ser culpable de la injusticia social porque, según ellos, su rol en el capitalismo, es reproducir la desigualdad y la inamovilidad de las clases sociales. Y, además, acusaban a la escuela de ser un “aparato ideológico” del Estado capitalista y burgués. Y, así como creen que acabar con la economía es acabar con el capitalismo, creen que acabar con la escuela es acabar con las desigualdades.
En cuanto a la segunda crítica marxista a la escuela capitalista, es decir, su carácter de aparato ideológico, eso sí les gusta. Quieren que la educación sea un aparato ideológico al servicio de la revolución. Lo han hecho en el INCES, algo quizás también en la formación militar. Y es lo que están tratando de hacer con el curriculum.  No siempre directamente, sino a través de los textos escolares, que regalan a los alumnos,  y a través de las “líneas” que bajan a los directores de los planteles escolares. De modo que eso parece ser la intención, cada vez más explícita. Control político y hegemonía ideológica, con mayor eficacia, por ahora, en lo primero que en lo segundo.

Están equivocados. La escuela es el mejor instrumento contra las desigualdades y, cuando funciona bien, puede ser una fábrica de justicia social. Pero eso sí, atendiendo la calidad de la educación, eliminando el control político y valorando la adquisición del saber y no la transmisión de una ideológica dogmática y trasnochada. Por eso es imperdonable el deterioro que han causado. Han acabado con la igualdad de oportunidades, perjudicando así a quienes más la necesitan, que son los más pobres.

viernes, 6 de septiembre de 2013

Un largo apagón

Publicado en el diario Tal Cual el viernes 6 de septiembre de 2013.

Por: Mariano Herrera

El apagón del pasado martes 3 de septiembre fue muy publicitado y tuvo muchísimo impacto político con todo tipo de reacciones oficiales, de la oposición, anécdotas de casi todo el mundo. Eso sucede cuando los problemas tienen consecuencias inmediatas, visibles o experimentadas masivamente. Las fallas eléctricas tienen esa característica: Consecuencias inmediatas que afectan fuertemente la vida de muchos. En algunos casos, las consecuencias son menos publicitadas porque suceden en sitios que no producen sensibilidad nacional. Sabemos que ocurren en muchas ciudades y pueblos todos los días, pero, como no afectan la capital y no son reseñadas por los medios de cobertura nacional, su impacto político es mucho menor. También sucede con la salud. Las consecuencias del mal funcionamiento de los hospitales son casi todas inmediatas. Los pacientes no reciben la atención debida en el momento y siguen con el dolor en vivo y directo o hasta puede que haya consecuencias mortales inmediatas también. La salud también vive en un apagón permanente. Sólo que lo padecen sólo los enfermos y sus familiares.
En educación hay también un largo apagón. Las cifras indican que hay más de 1.000.000 de niños y jóvenes en edad escolar que no están siendo atendidos por el sistema educativo. Pero también sabemos que los 7.300.000 alumnos que están matriculados en escuelas y liceos sufren un apagón en sus aprendizajes. No están aprendiendo mucho. Porque resulta que ir a la escuela, lamentablemente no significa aprender.
Si la escuela no funciona, es como las lámparas de una casa: Puede que estén ahí todos los días y los cables estén en relativamente buen estado, pero si la energía eléctrica no fluye con fuerza, estabilidad y constancia, no sirve de mucho. Igual se dañan las neveras y todos los electro domésticos. La energía educativa no está fluyendo bien en las escuelas desde hace muchos años, y, ha empeorado ese flujo estos últimos 14 años de manera alarmante. Pero las consecuencias no son ni inmediatas, ni visibles, ni afectan la vida cotidiana. La educación no es percibida como problema porque las consecuencias de su mal funcionamiento son a largo plazo. El déficit de planteles escolares, la disminución de la matrícula de primaria, el déficit de docentes de Educación Media, el desprestigio de la carrera docente, la discriminación partidista en la selección del personal para escuelas y liceos oficiales, en fin, al desprecio por el saber y por la calidad educativa, han destruido la capacidad de la escuela como productora de justicia social, a través de la igualdad de oportunidades. Hoy, los más pobres no cuentan con escuelas capaces de valorar sus talentos y garantizar un itinerario educativo exitoso. Los docentes han sido maltratados, con bajísimos sueldos y pésimas condiciones de trabajo. Este largo apagón nos está dejando sin luces, y sin moral. Porque así es el gobierno: Moral y luces no son sus primeras necesidades. Ni siquiera sabe de qué tratan.

sábado, 24 de agosto de 2013

El infierno de la moral

Publicado en Tal Cual el lunes 19 de agosto de 2013
Por: Mariano Herrera
El martes pasado, los diputados del PSUV dieron una muestra de la altura del debate del que son capaces. El “debate de altura” que tanto pregonaban era eso: una retahíla de bajezas, que terminan acochinando la política. Si lo expresado rebaja al máximo la reputación de Pedro Carreño, no es menos cierto que también termina dando grima esa forma de hacer política. Porque ¿qué es lo que se busca con ese lenguaje insultante y degradante? ¿Insultar y acabar con el contrincante? ¿Lograr que el electorado sienta repugnancia por los insultados y acusados en vano?
Los portavoces del PSUV han hablado pestes de un asesor político venezolano llamado J.J. Rendón, acusándolo de enlodar las campañas electorales. Según esos portavoces Rendón lo que hace es hablar mal del contrincante, es decir, basar la campaña en las debilidades del adversario, sacando provecho de sus supuestos defectos personales. Podemos coincidir en que preferimos campañas positivas a campañas negativas. Pero entonces, ¿qué decir de las bajezas de Carreño el martes?
Son sin duda jugadas sucias, de personas inmorales, sin escrúpulos, capaces de todo para mantener el poder y los privilegios, engañando a muchos, incluyendo a ellos mismos (auto-engaño), no sólo con las mentiras y manipulaciones que hay en sus denuncias, sino haciendo valer que lo hacen por un fin superior, que requiere todas esas marramuncias para alcanzarlo. Ese fin superior (la revolución, el socialismo, etc.) justifica todos esos medios y les otorga ese privilegio que es la supuesta “superioridad moral”. ¿Adónde lleva esa sensación de poseer cierta superioridad moral? A todas las bajezas, trampas y perversiones.
Quizás sea posible caer más bajo. Pero sin duda ya hemos llegado a un sub-sótano del infierno de la moral, difícil de empeorar. La homofobia, el robo de fotos personales, las acusaciones sin pruebas, el uso público de documentos de particulares y las denuncias vacías, todo eso y mucho más es muestra de que, no es que no diferencien entre hacer el bien y hacer el mal, sino que están dispuestos a hacer el mal, con toda consciencia.
¿Qué explica que se haya llegado tan bajo? No lo sé. Pero me atrevo a lanzar algunas hipótesis: Por una parte la mediocridad, es decir la escasez de criterio y la falta de esfuerzo, por sentirse sobrado con el poder como para no intentar mejorar. Lo cual nos lleva al interés. No me hace falta mejorar porque lo que me interesa ya lo tengo: el poder desmedido y sin control. Pero también me atrevo a pronosticar que la sociedad les va a cobrar bien caro todos estos desmanes morales. Van a perder las elecciones, van a perder el poder y no les va a quedar sino el vacío y la sensación de podredumbre que sienten los inmorales cuando pierden los privilegios.

sábado, 17 de agosto de 2013

Entrevista en Tal Cual del17/8/2013

Entrevista realizada por Elizabeth Araujo

1.- Dentro de un mes arranca el nuevo año escolar. Para los representantes la preocupación  está en el costo de la matrícula y los útiles, mientras hay docentes que denuncian los llamados cursos de nivelación, cuya intención parece ser continuar el ciclo de ideologización del aula escolar. ¿Cree usted que en verdad el gobierno posee una estrategia en ese sentido?
R: En realidad, los que se preocupan por los costos y los precios de los útiles son las familias que tienen a sus hijos en colegios privados que son 17% en Primaria y 28% en Media. Y efectivamente para ellos el costo de la matrícula es un asunto que afecta el bolsillo, junto con el aumento de útiles y uniformes escolares. Mientras tanto, efectivamente el gobierno se ocupa de la dominación política y la imposición ideológica. Y no hay duda de que el gobierno está empeñado en debilitar la educación privada y tener control total sobre los docentes. Repito, ese control es primordialmente político y, con menor eficacia pero con perseverancia también van avanzando en el dominio ideológico. Y su mayor influencia es en el sector oficial donde los nombramientos de los últimos 10 años han sido muy cuestionables, por constituir tremenda discriminación partidista, poniendo a los nuevos docentes en una situación laboral precaria, prácticamente a la orden de las autoridades del PSUV.

2.- Bajo el título “Maestros sin alumnos, alumnos sin profesores” usted se refirió en un artículo al tema del déficit de profesores de ciencias en educación media ¿No ha sido así bajo todos los gobiernos?
R: Sí, la escasez de vocaciones docentes es de larga data y las negligencias de los gobiernos en este tema han sido continuas desde los años 80 del siglo pasado. Pero esto no es una justificación válida. Que otros gobiernos hayan hecho algo malo no puede ser la razón por la que este gobierno lo siga haciendo, por acción o por omisión. Y en educación pasa que las consecuencias de lo que se hace mal o lo que deja de hacerse no se pagan inmediatamente ni son visibles o tangibles. Cuando un médico se equivoca o sucede un accidente en un quirófano los pacientes sufren inmediatamente las consecuencias. En cambio, con esta negligencia de las autoridades educativas nacionales, varias generaciones de alumnos de Educación Media han dejado de estudiar diversas materias de primero a quinto año. Especialmente las científicas e inglés. Esto representa un vacío en el dominio de competencias necesarias para la inserción social y económica de estos alumnos, que, además, genera problemas cuando se inscriben en las universidades. El daño que se hace en educación no pasa factura inmediata pero sí se cobra mucho después, cuando puede ya ser irreparable. Y esa es la mayor responsabilidad de las actuales autoridades educativas.

3.- Hace poco la ministra Maryann Hanson afirmó que “en Revolución la educación es inclusiva y de calidad”. Pero las denuncias de docentes y representantes apuntan en sentido contrario, sobre todo en los sectores económicos y sociales más golpeados. ¿De qué inclusión habla el titular de Educación?
R: La ministra no puede haber inclusión cuando se ha descuidado de manera tan intensa la calidad de la educación. Cobertura sin calidad no es inclusión, y puede haber incluso discriminación. La minoría que puede seleccionar el colegio donde estudia y pagar por evitar pérdidas de clases en instituciones privadas, avanza relativamente sin obstáculos en sus estudios. Mientras que la inmensa mayoría que estudia en las escuelas oficiales, pasa por un servicio de mala calidad, son mal atendidos y llegan a avanzar sin aprender casi nada. Luego eso se paga. Las tasas de cobertura en Venezuela han mejorado, pero no más que otros países latinoamericanos cuyos gobiernos no disponen de los recursos petroleros que han entrado en el fisco venezolano.
4. ¿Cuáles son, a su juicio, los rasgos más distintivos de la educación en Venezuela en estos últimos 15 años?
R: Este es un gobierno que ha dado muchas muestras de su desprecio por la educación de calidad, por los educadores y por las escuelas. Su interés aparente por la educación ha sido instrumental y utilitarios: Sólo se interesan por la educación en términos electorales y clientelares. Por eso eliminaron los concursos de ingreso y de ascenso en la carrera docente desde 2004. Para poder nombrar a dedo a los docentes que son dejados como contratados o interinos durante años, con lo cual no tiene n estabilidad laboral y son chantajeados por las autoridades para que trabajen en actividades proselitistas. Además, los sueldos son muy bajos y la ministra se ha referido despectivamente a quienes exigen mejores ingresos. Los nombramientos clientelares hacen mucho daño porque comunidades y colegas se dan cuenta de que los que obtienen los cargos no lo hacen por méritos personales sino por conexiones con los líderes locales del PSUV. Este clientelismo no es nuevo, pero su uso se ha visto multiplicado por mil con este gobierno, con lo cual demuestra su escaso interés por los cambios que efectivamente producirían una revolución en educación. Por otro lado, la discriminación partidista del gobierno ha sido masiva y descarada. En las Zonas Educativas informaban abiertamente a quienes acudían a introducir sus documentos para solicitar cargos, que no se daría empleo a egresados de la UPEL, UCAB, UCV, etc., es decir las instituciones de más larga trayectoria y mayor experiencia en la formación de docentes. Esto ha disuadido a los bachilleres de seleccionar la profesión de educador, sabiendo que sólo podrán trabajar los que se gradúen en instituciones ideológicamente identificadas con el gobierno.
5.-¿Están egresando de las escuelas niños con un bagaje cultural y con herramientas para afrontar con éxito el bachillerato?
R: Lamentablemente no. Disponemos de resultados de pruebas en lengua y matemática que indican que los alumnos pasan de grado sin aprender lo mínimo de cada nivel y esos lo que produce es una acumulación de carencias, que se paga los dos primeros años de bachillerato, que afichan las tasas de deserción más elevadas.
6.-Uno de los aspectos en los que la escuela básica parece estar desfasada tiene que ver con la llamada educación sexual. ¿Cuál sería, a su juicio, los fundamentos para una formación en este tema a veces muy difícil de abordar en el aula?
R: La educación sexual es un asunto que pide responsabilidades de toda la sociedad. La familia y la escuela. Pero también los medios de comunicación social. Existe un mandato de la sociedad a la educación que está expresado en el curriculum oficial de tercer año de Media. Pero para que sea efectivo, se requieren condiciones que no están dadas. Primero, claridad en las orientaciones oficiales acerca de lo que deben hacer docentes y liceos. Luego, apoyo a los docentes y liceos con material didáctico motivante y concientizador para los alumnos, tales como películas, videos, obras de teatro y otros, que efectivamente capten la atención, generan aprendizaje y modifiquen las actitudes de los jóvenes con respecto a este tema. Todo esto debe acompañarse con los otros medios educativos fuera del sistema formal, como la radio, la televisión, los diarios, etc. Insisto en que, en lo que se refiere a la educación sexual escolar, la prioridad es orientar y formar bien a los docentes con respecto a sus responsabilidades y apoyarlos para que sean capaces de fomentar un comportamientos sexual, basado en información y conciencia por parte de los jóvenes.

7.- ¿Cree usted en las acusaciones que de vez en cuando formulan algunos especialistas y dirigentes gremiales acerca de la “cubanización del aula” en Venezuela?
R: No lo he vivido directamente ni tengo referencias cercanas. Por lo que sé, esa cubanización está pasando más por los libros de texto y algunos contenidos de las “canaimitas”. Allí se reproducen prácticas cubanas como el culto a la personalidad y la manipulación ideológica a alumnos de Primaria. Por otro lado, he oído anécdotas acerca del protagonismo de dirigentes cubanos en cursos de capacitación o en reuniones con autoridades regionales.

8.-¿Cuáles son las cifras de la educación venezolana que más le preocupan?
R: El Ministro Héctor Rodríguez mencionó hace pocas semanas la cifra de  jóvenes excluidos del sistema educativo. Dijo que tenían contabilizados 1.000.000 de jóvenes. Esa cifra coincide casi exactamente con las cifras de desertores escolares de Educación Media de los últimos 10 años. Pero igual de grave es la de los resultados de los que sí están asistiendo. En promedio, los alumnos de primero a sexto grado no alcanzan el 30% de las competencias que se requieren en comprensión de la lectura y en matemáticas. Si hubiera que poner una nota promedio, diríamos que el promedio es 07 sobre 20.

9.-¿Cómo se explica que el gobierno se ocupe más por los colegios privados, penalizándolos por el tema del alza de tarifas, al tiempo que en su mayoría, sino todos, los hijos de estos funcionarios gubernamentales cursan en los mejores colegios privados?
R: Como dije anteriormente, el gobierno se ha ocupado de asfixiar la educación privada, en vez de apoyarla para complementarse en las políticas de cobertura y abaratar algunos costos. Quienes van a colegios privados pagan sus estudios, esto podría considerarse un financiamiento complementario. Pero existe una gran cantidad de colegios privados que pertenecen a la Asociación Venezolana de Educación Católica (AVEC). La AVEC tiene un convenio con el MPPE mediante el cual el gobierno subsidia casi el 80% de los costos operativos de sus escuelas. Son pues escuelas que no cobran matrícula o cobran sumas simbólicas y atienden a una población similar a la que asiste a escuelas oficiales. Estas escuelas gozan de un gran prestigio y es difícil conseguir cupo. Esto sucede porque todo el que puede inscribe a sus hijos en los privados y ha habido una migración muy considerable de alumnos de escuelas oficiales hacia las privadas, visible en la disminución de la matrícula oficial y aumento de la privada. Es una especie de privatización de hecho, por el descuido de la calidad por parte del gobierno. Por eso es que los hijos de la “nomenklatura” ni en broma se inscriben en escuelas oficiales y están todos estudiando en colegios privados.

10.-¿Cuáles serían en su opinión los fundamentos de una revolución en el sistema educativo?
R: Lo fundamental para la mejora del sistema educativo es que sea efectivamente un igualador de las oportunidades sociales. Que gracias a la escuela, los alumnos de familias de menores ingresos pueden alcanzar los mismos niveles de aprendizaje que los de las familias de mayores ingresos. Esa es la misión social de la educación y la más importante. Eso pasa porque las escuelas oficiales sean las mejores escuelas del país. Y para eso lo que más hace falta es que Venezuela cuente con profesionales de la docencia de alto nivel, con buenas condiciones de trabajo y mejor prestigio social. Con los mejores profesionales ejerciendo la docencia, las oportunidades de los más pobres crecen exponencialmente y no tengo la menor duda de que disminuirán enormemente las desigualdades sociales y seríamos una sociedad mucho más justa. Tenemos que hacer que nuestras escuelas sean verdaderas fábricas de justicia educativa, garantizando máxima calidad a quienes más lo necesitan.
11.-Si a usted le designaran ministro de Educación ¿qué aspectos reformaría del actual sistema educativo?
R: La sociedad venezolana tiene que exigirle a quien tenga la responsabilidad de ese ministerio que dé prioridad a la mejora de los docentes: mejores sueldos, mejores condiciones de trabajo, mejor perspectiva de carrera. Para ello es necesario organizar concursos transparentes de ingreso y ascenso en el que participen universidades, gremios e instituciones expertas. También es necesario mejorar su formación profesional, reformando los planes de estudio universitarios.
Para resultados inmediatos también hay que seleccionar de manera transparente a los directores de escuelas y liceos, para luego apoyarlos con seguimiento y formación.
Paralelamente es necesario construir más de 3.000 edificaciones escolares, especialmente para alumnos de Educación Inicial y Educación Media. Esto debe hacerse planificando en conjunto con los estados regionales y los municipios, para asegurar que se construyan cerca de donde viven los alumnos y de los nuevos complejos habitacionales. El déficit de edificaciones escolares está desigualmente distribuido. Es mayor en la periferia y en las zonas rurales que en los centros urbanos, y mayor para ciertas edades. Por eso es necesario un trabajo serio que efectivamente garantice la cobertura en donde más falta hace.
Y la sociedad venezolana tiene que tener mayor confianza en sus diversas instituciones. Por eso es importante descentralizar. Para que todos los niveles de gobierno compartan responsabilidades y fomenten la mejora de la educación. Por eso es que hay que descentralizar. La estructura actual, de hecho y de derecho, del Estado venezolano, va a exigir que se estudie muy bien la descentralización y las competencias de cada nivel. Pero sin duda descentralizar va a generar impulsos y cambios diversos muy necesarios para animar y darle vida a nuestras escuelas.



martes, 6 de agosto de 2013

Doble inmoralidad


Doble inmoralidad
Por: Mariano Herrera
El mal de lo que nos gobierna en estos días, el de los herederos del difunto ex presidente, es esencialmente un asunto de valores, de moral. Pero empieza con una frase que parece inocente en la Constitución del 99. Dice así: “Artículo 2. Venezuela se constituye en un Estado democrático y social de Derecho y de Justicia”. Hoy estamos pagando lo que en esa frase pasó desapercibido. ¿Cuál es la justicia que no está prevista en el derecho? Los países democráticos se rigen únicamente por leyes, es decir, la justicia se logra aplicando las leyes y no otra cosa. Cuando en la propia Constitución se anticipa que va a haber un Estado de Justicia, además del Estado de Derecho, lo que se induce es que ya los que hoy nos gobiernan tenían en la mente aplicar una justicia por fuera de las leyes. Y eso es un asunto moral.
Moral por dos razones, una por lo increíblemente malicioso que es haber previsto eso en la Constitución, y dos, porque el derecho es la moral de toda la sociedad. La moral contiene los valores por los que se rige la vida de un individuo y, muchas veces está expresada en los mandamientos religiosos. Por el contrario, la religión, en democracia, es un asunto individual, es decir, cada quien puede decidir si sigue o no determinada religión. En cambio, el Estado de Derecho, es un conjunto de leyes y reglamentos que están en la Constitución de toda una sociedad y, por lo tanto, son de obligatorio cumplimiento y acatamiento. De hecho, la actual Constitución fue objeto de un referéndum y aprobada por mayoría, lo cual obliga a todos los ciudadanos a acatarla y a los funcionarios públicos, a cumplirla y hacerla cumplir.
Pero cuando se tiene esa trampa que es haber añadido una justicia que no es la que contempla el Estado de Derecho, se puede llegar a lo que en Venezuela se ha llegado. Para muestra un botón, lo que acaba de suceder con el diputado Richard Mardo. A los diputados del PSUV, no les importa que, en Derecho, sea necesaria la aprobación de las dos terceras partes de los miembros de la Asamblea para allanar la inmunidad. Lo que prevaleció fue, para los del PSUV, una justicia que no está en las leyes ni en la Constitución. Ellos, con una especie de superioridad moral que nadie sabe de dónde la sacaron, decidieron que es justo juzgar sumariamente a un diputado. Ya antes ha sucedido con con Simonovis, los comisarios y la jueza Afiuni. Aplicaron una justicia que no es ni legal no constitucional. Para eso pusieron en la Constitución que Venezuela es un Estado de Derecho y de Justica. Para poder aplicar una justicia que no es legal. Es una inmoralidad doble.
Esto no sería posible sin la complicidad de quienes no gobiernan pero sí saben que lo que se hizo está mal. No es que  no diferencian entre el bien y el mal. Es que tomaron la decisión de hacer el mal. Este nivel, el de la decisión individual, es el de la ética. Do modo que, además de la inmoralidad, estamos frente a un comportamiento antiético de los que se prestan para todas estas inmoralidades. Este comportamiento antiético lo llaman “el costo de la revolución”: Dicen sí, está mal, pero eso es lo que hay que pagar para alcanzar el fin último.

lunes, 22 de julio de 2013

Maestros sin alumnos, alumnos sin profesores…


Por: Mariano Herrera

El déficit de profesores de ciencias en Educación Media no es nuevo. Pero el problema se ha agravado. El gobierno esperó que la situación fuera insostenible para diseñar un plan de emergencia: La Micromisión de formación de docentes para educación media”.  Según las autoridades, el objetivo de la misión es  “… saldar una gran deuda en relación con la formación docente en el área de la Matemática, en principio, y luego en otras como biología, física, química e inglés.”

¿Cómo se va a “saldar esa deuda”? Con maestros de primaria que están sobrando. Sí, aunque parezca mentira, hay maestros sin alumnos en Primaria y alumnos sin profesores en Media, porque sobran maestros de primaria y no hay suficientes de Educación Media. El gobierno pretende aprovechar el exceso de docentes de primaria, en su gran mayoría, egresados de la misión Sucre, para que den clases de matemáticas en bachillerato

Los maestros de Primaria excedentarios, no especializados en las asignaturas de Educación Media, ya desde hace un tiempo, han tenido que ser reclutados para dar clases de matemáticas y otras materias científicas. La citada “micromisión” ahora va a masificar esta transferencia de docentes de Primara a profesores de Media. Y, como primer paso, va a formar a sus formadores. Para formar a los formadores de los docentes de primaria, el gobierno no va a recurrir a las instituciones especializadas y con experticia, es decir a las universidades formadoras de profesores de bachillerato, empezando por la más importante de todas, a saber, la UPEL. Tampoco a la UCV, a ULA, LUZ, UC, UDO, UCAB, entre otras, privadas y oficiales, que pueden y saben del tema. Va a excluir a los expertos y a las instituciones especialistas. Entonces, ¿Quiénes van a ser esos formadores de formadores? Una vez más  serán quienes muestren credenciales de amiguismo con las autoridades y de  fidelidad partidista, y para nada demuestren saberes y experticia.  El gobierno tendrá otra oportunidad para expresar su desprecio por el saber y el conocimiento.

Por otro lado, es posible que existan profesores de matemáticas ejerciendo otro oficio. El Ministerio de Educación ha afichado en muchas de las zonas educativas en los estados, que sólo contratará a personal egresado de las universidades gobierneras o de las misiones educativas. De modo que, muchos profesores de matemáticas egresados de la UPEL y de otras universidades tradicionales, habrán decidido dedicarse a otra cosa. Sería interesante que el Ministerio también los llamara para que se incorporen a su profesión. Pero tampoco lo va a hacer. El gobierno va a fracasar una vez más, al no llamar al diálogo a los que saben.


Pero hay toda vía más. Como esa discriminación política lleva más de 6 años, ha disuadido a muchos bachilleres de estudiar y especializarse en esas áreas de Educación Media. Con la evidente consecuencia que es la escasez de estudiantes en la UPEL, la gran institución formadora de esos docentes. Pocos quieren ser profesores, mal pagados y con una perspectiva inmediata de desempleo, por la discriminación que ha impuesto el actual gobierno. El fracaso de esta nueva “micromisión está cantado. Excluyendo a las universidades e improvisando con misiones, que son más de lo mismo, no se va a ningún lado.

domingo, 21 de julio de 2013

Ni alumnos ni profesores quieren ir a la escuela

Por: Mariano Herrera

La situación educativa venezolana atraviesa una crisis muy grave. La más visible es la universitaria, cuando las universidades de mayor tradición y prestigio se ven obligadas a tomar medidas ante el gobierno que parece despreciar el saber y la experiencia académica e histórica de nuestro país.
Pero la crisis educativa es quizás más grave en otros niveles educativos. Hace varios años que alumnos y profesores no quieren asistir a la escuela o al liceo. Los porcentajes de inasistencia de los alumnos son alarmantes. Tenemos cifras que nos indican en 5 estados de Venezuela, al menos 35% de los alumnos falta una vez a la semana. En algunos casos, hay alumnos que no van a la escuela sino una o dos veces por semana. ¿Por qué pasa esto? ¿Por qué los alumnos dejan de ir a la escuela? ¿Por qué las familias, madres padres o abuelos, no les parece importante que el niño vaya todos los días a clase? ¿Por qué esto no es una preocupación para casi nadie? Conversando estos asuntos con amigos estudiosos del tema, coincidimos en que es algo relativamente nuevo y muy grave. Muy grave, obvio. Nuevo porque, hace pocas décadas, la escuela era un valor para la sociedad, ricos y pobres se esforzaban mucho por enviar a sus hijos a la escuela, haciendo importantes sacrificios, sin esperar nada a cambio: No hacía falta que la escuela diera comida ni becas para que todos se esforzaran por enviar a los niños a estudiar.
Las razones pueden ser muchas. Podría pensarse que la pobreza es de tal magnitud, que es indispensable que los niños, desde muy corta edad, empiecen a trabajar para ayudar a sus familias. Pero los datos oficiales de Trabajo Infantil (TI) en Venezuela indican que esa no es la razón. El TI en Venezuela no afecta a tantos niños y empieza a ser visible después de los 11 ó 12 años de edad, en proporciones inferiores a muchos países de América Latina. Además, el propio gobierno se vanagloria de que ahora hay comida y eso es un logro de la revolución. Pero ni eso hace que mejore la asistencia de los alumnos. ¿Por qué se ha perdido el valor de la escuela entonces?
Parece que la cosa va por el lado de la calidad. Si las escuelas no responden a las expectativas, la respuesta no será explícita, en forma de críticas abiertas por parte de las familias. Parece más bien que la protesta es esa: Indiferencia o peor, decepción. La escuela desilusiona. Y si vemos los índices de absentismo de los docentes, señalado por directores éticamente orientados, parece que a muchos docentes tampoco les gusta ir a la escuela. Con frecuencia hay suplentes en muchas aulas. ¿Por qué no les gusta la escuela a los docentes tampoco? Hay más: no hay suficientes profesores de materias científicas en los liceos. ¿Por qué nadie quiere ser profesor?

El gobierno actual está en su 15° año de gestión del Estado. Todo lo que está sucediendo hoy es consecuencia de sus políticas educativas. No puede culpar a más nadie. Y lo peor es que esas políticas tienen consecuencias invisibles a corto plazo. Pero la pagarán los actuales alumnos de primaria y secundaria y la sociedad en pocos años. Habrá más desigualdad social, menos oportunidades para los más pobres. De eso no hay duda. Y la culpa sí la tienen los responsables de las políticas educativas de los últimos 15 años.